De tiempos políticos y nuevas formas de comunicarnos.

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

En estos tiempos de elecciones, abruman a nuestro diario existir una cantidad enorme de carteles, mensajes sonoros y volantes que nos inundan con “personajes” de todos los tintes políticos.
La pregunta es: ¿Cuál es el rol del los llamados nuevos medios en todo esto? ¿Sigue teniendo la misma eficacia usar medios impresos cuando vivimos en un mundo socialmente globalizado?
Al hablar de comunicación política estamos haciendo referencia al intercambio de discursos contrarios para controlar el proceso de establecimiento de la agenda pública.
Hay un intercambio de comunicación que se produce entre el sistema político, los medios de comunicación y la sociedad.
Desde el surgimiento de la web 2.0 y el surgimiento de las redes sociales, ya no hablamos de un intercambio de comunicación en un lugar físico, sino que este es un lugar virtual, no tangible.
Frente a ello, podemos decir que nos encontramos en un medio de comunicación con características propias.
Los nuevos medios políticos son formas de comunicación que van de la mano con la facilitación la confección y producción, la diseminación y el intercambio de contenidos en plataformas virtuales, lo que da lugar a la interacción y colaboración
de usuarios.
Por lo tanto, ya no estamos frente a la comunicación política tradicional, sino con un fenómeno de creciente surgimiento con características singulares.
En condiciones ideales, algo que suele suceder, es que los medios cumplan varios papeles a la vez, todos ellos esenciales, dentro de una sociedad democrática.
Teniendo como objetivo principal, informar al público, brindándole a cada uno de los ciudadanos la información necesaria para poder tomar decisiones meditadas sobre los líderes y las políticas.
Estos nuevos medios, han ido evolucionando muy rápidamente a lo largo de estas últimas tres décadas, y siguen desarrollándose de manera muy novedosa y hasta a veces inesperadas. Estos nuevos medios, han modificado, radicalmente, las maneras en las que se desarrollan y funcionan las instituciones gubernamentales y como se comunican los líderes políticos. Por lo tanto, también han dedefinido el rol de periodistas y de comunicadores tanto sociales como visuales. Podemos decir también, que han influido en cómo se disputan las elecciones, y han cambiado la forma en que los ciudadanos se implican en la política.

Es frente a todo esto que volvemos a la pregunta inicial, en donde intentamos determinar qué eficacia tienen aquellos medios más antiguos de hacer política, llámense afiches, volantes y cualquiera de sus formas impresas, que además generan una polución visual terrible, haciendo que el ciudadano común pase frente a estos mensajes sin siquiera reconocer el mensaje. Eso, sin tener en
cuenta el daño que se produce en el medio ambiente, que políticas de recuperación de residuos utilizan las campañas para reciclar todo el papel que se imprime, o cuál es el destino final de las lonas impresas, ¿ tal vez una cooperativa de trabajo? Lejos estamos de eso, por lo que frente a todo ello sostenemos que el próximo candidato no será quien esté más en sintonía con el país, sino el que mejor maneje los nuevos medios.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *